El club de los poetas ignorados.

juvencio.jpgEs lindo nuestro Museo Ferroviario. Me gustan los fierros también. Me impresiona pasearme cerca de esos magníficos colosos de hierro que otrora transportaron a nuestros abuelos y las mercancías que llenaban las tiendas del Temuco de la Frontera. Hoy reposan en este lugar para la diversión y educación de todos, especialmente de los niños que no conocieron esta romántica forma de desplazarse.

Y lleva el nombre de nuestro poeta laureado con el Premio Nobel: Pablo Neruda, que si bien nació en Parral como Neftalí Reyes Basualto, tomó el nombre de Pablo Neruda acá en Temuco, por lo cual el poeta sí nació en nuestra ciudad. Aproveché de visitar a mi amigo Carbonegro, un perrazo color carbón que cuida los alrededores del Museo y la villa aledaña, Casa de Máquinas, simpática urbanizacón moderna que mira hacia las edificaciones de este recinto ferroviario, hoy convertido en reliquia histórica.

- ¡Hola Carbonegro! Te vine a visitar, hace tiempo que no vengo por estos lados, se ven cambios tremendos en este sector, compadrito.

- Así es Quiltedy amigo, se me está llenando de construcciones. Hasta hace un tiempo correteaba queltehues en los potreros de por acá y ahora apenas tengo espacio para parar la patita.

- No te quejes, es el progreso. Si quieres ver a Temuco convertido en una gran ciudad tienes que sacrificar los potreros ubicados en el radio urbano. Tampoco es bueno que la población se extienda indefinidamente restando terreno agrícola útil, por eso la edificación en altura es bienvenida para optimizar algunos espacios mal aprovechados. Y le da un perfil ordenado y elegante al área más céntrica.

- ¡Ya! Te las estás dando de urbanista ahora. Vamos mejor a conocer la villa Casa de Máquinas mejor, así te muestro en qué bonito lugar he establecido mis reales. Me cuidan y alimentan bien aquí, hay gente buena.

Nos dirigimos hacia esas nuevas calles que albergan casitas primorosas. Muy limpio y ordenado. Da gusto ver cómo crece armoniosamente la población recuparando barrios muy malacatosos del pasado.

- Oye Carbonegro, qué bueno que pusieron nombres de poetas y escritores a estas calles. Es un buen reconocimiento a esos hombres y mujeres que se preocuparon por las letras. Tesoro cultural tan mal aprovechado ahora, se lee tan poco.

- Claro. Y todos son premios nacionales de literatura. Daniel de la Vega en 1953, Marta Brunet en 1961, y además ella pasó su infancia en Pailahueque.

- Y acá está Francisco Coloane, que lo recibió en 1964.

- Y acá está… Odas Elementales…qué bonito nombre para recordar a Neruda. De buen gusto haberle puesto el nombre de uno de sus libros, ¿no crees amigo Quiltedy?

- Seguramente ilustrado compadre. Nos estamos floreando en las letras nacionales. ¡Pero aquí sí que me pillaron! No conozco a este señor Juvencio Ovalle. No me suena para nada como escritor nacional, ni menos como ganador de un premio. Conozco sí a Juvencio Valle, quien naciera en 1900 en Almagro, cerca de Nueva Imperial, hijo de esta tierra del Cautín y que recibiera el Premio Nacional de Literatura en 1966. A ese sí que lo conozco.

- Por cierto, siempre me llamó la atención este letrero. Reconozco que soy menos preparado que tú, pero ya sabía yo que algo andaba mal.

- Juvencio Valle se llamaba realmente Gilberto Concha Riffo y a los once años ingresó al liceo de hombres de Temuco donde conoció a Pablo Neruda, quien lo bautizaría después como Juvencio Silencio. Tengo la impresión, sin temor a equivocarme, que es a este poeta a quien se ha querido homenajear en el nombre de esta calle. Y que es una de las más largas en este lugar, quizás porque él era oriundo. Pero no al ilustre desconocido señor Ovalle.

- ¡Un poroto anotado por el Departamento de “Curtura” de nuestra Municipalidad! Tengo entendido que es el Concejo Municipal quien le pone el nombre a las calles a través de un decreto alcaldicio. No se pueden bautizar espontáneamente, según creo.

- Estás en lo cierto, si se quiere dar un nombre, hay que elevar una solicitud a la Municipalidad dando los antecedentes del nombre en cuestión, con los méritos para ello. Así se evita denominaciones ridículas o inadecuadas.

- ¿Crees que se evita? Lo estamos comprobando, já, já, já.

Y nos fuimos hacia la Feria Pinto a buscar nuestra merienda pensando en el olvidado Juvencio que merecía mejor suerte. Y en Temuco más encima.

Una respuesta para “El club de los poetas ignorados.”

  1. panxitha_12 Dice:

    nesesito de JUBENCIO OVALLE no de PABLO NERUDA

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